¿Qué es la cirugía mayor ambulatoria?

La cirugía mayor ambulatoria (CMA) es un modelo organizativo de asistencia quirúrgica en el que se da el alta al paciente el mismo día en el que se realiza la operación. De esta forma, no hay un ingreso ni se ocupa una cama de hospitalización.  Se trata de un procedimiento cada vez más común, en el que se busca minimizar las complicaciones y devolver al paciente a su entorno lo antes posible, mientras se mantiene la calidad de la intervención. Para ello se utilizan técnicas quirúrgicas mínimamente agresivas, junto con técnicas de anestesia que ocasionen los menores efectos secundarios. Así, se consigue una rápida recuperación tras la cirugía, permitiendo una pronta incorporación del paciente a sus actividades cotidianas y alterando lo menos posible su ritmo de vida. 

Las cirugías se consideran mayores ambulatorias cuando cumple las siguientes condiciones: 

  • Requieren planificación previa; es decir, no es una operación de urgencia. 
  • Se requiere anestesia general o regional.
  • No existe ingreso pre-quirúrgico ni postoperatorio.

 

¿Qué ventajas presenta la CMA?

Dentro de las múltiples ventajas asociadas a este modelo, destaca la rapidez con la que los pacientes pueden volver a sus actividades cotidianas y laborales. Esto supone una disminución en el estrés postoperatorio, ya que la recuperación se realiza en el propio domicilio, facilitando la comodidad de los pacientes. Además, existe un menor riesgo de infección intrahospitalaria, aumentando su seguridad. 

Otro hecho significativo es que los pacientes no necesitan esperar a que haya disponibilidad de una cama para poder operarse, por lo tanto se agiliza el movimiento de las intervenciones. Esto permite evitar las complicaciones derivadas de posponer una cirugía, al mismo tiempo que se facilita una disminución en las listas de espera quirúrgicas. 

Por otro lado, es importante destacar que la CMA es un modelo de gestión costo-efectivo, ya que permite disminuir transversalmente los costes en salud asociados al ingreso, mientras que se mantiene la calidad de la atención y la seguridad de los pacientes.

 

¿Qué tipos de cirugía pueden realizarse de forma ambulatoria?

Las intervenciones quirúrgicas que pueden realizarse de manera ambulatoria son aquellas con una duración menor a 90 minutos, que impliquen una pérdida sanguínea escasa y que presupongan unas complicaciones postoperatorias leves y fáciles de resolver. Algunos procedimientos comunes son:

  • Amigdalectomía
  • Procedimientos sobre hernia
  • Cirugía de cataratas
  • Extracción de lunares
  • Quistes y tumores pequeños de piel
  • Biopsia y extirpación de lesiones benignas de mama
  • Cirugía anales

 

Seguimiento postoperatorio de pacientes

La recuperación postquirúrgica de los pacientes continúa en el domicilio, por lo que deben sentirse seguros y tener un conocimiento adecuado del autocuidado. En el contexto de CMA, el control domiciliario para poder valorar la evolución clínica de los pacientes hasta su alta definitiva es algo esencial, ya que permite sentar las bases de la calidad sanitaria, muy ligada a la continuidad asistencial.

En la mayoría de unidades de CMA, el seguimiento postoperatorio consiste en una llamada telefónica realizada a las 24-48 horas de la intervención. Durante estas llamadas, se registra y analizan las siguientes variables: fiebre, dolor,  sangrado y/o supuración de la herida, persistencia de náuseas y/o vómitos, tolerancia de líquidos y sólidos, momento de micción espontánea, valoración del estado general del paciente, cumplimiento del tratamiento y dificultades a la hora de tratar la herida.

 

Seguimiento de pacientes de CMA con Tucuvi: protocolo de conversación personalizado

El uso de Tucuvi en el seguimiento post-CMA permite realizar una monitorización personalizada de todos los pacientes tras su operación, de una manera estructurada y con alertas. Esto permite a los equipos de enfermería centrarse en quienes necesitan de su atención y optimizar su trabajo.

De este modo, es posible controlar la evolución clínica de todos los pacientes, así como modificar los tratamientos de aquellos cuyos parámetros evolutivos del procedimiento no se encuentren dentro de la normalidad.

Dentro de los beneficios que se obtienen con este seguimiento mediante Lola, destacan reducir la carga asistencial de los profesionales, al mismo tiempo que aumentar y mejorar la continuidad y la satisfacción de la atención recibida por los pacientes. Además, también se consigue aportar tranquilidad, seguridad y acompañamiento a los pacientes.

El hecho de que los protocolos sean personalizables, tanto los síntomas como las alertas, permite cubrir un amplio caso de casuísticas de los pacientes y proveer una atención personal. Esto aplica tanto para después de la intervención, como previamente, para los pacientes que necesiten una preparación específica.

Desde Tucuvi seguimos trabajando para dar respuesta a las necesidades del sistema de salud, ayudando a los profesionales a planificar los cuidados de forma más eficiente y personalizada y mejorando la continuidad asistencial en el hogar.