La atención a los pacientes crónicos representa uno de los principales retos para la mayoría de los sistemas de salud. En los últimos años, se ha producido un importante aumento de la prevalencia de estas patologías, que tienen asociado un elevado impacto socioeconómico. En Europa existe una alta preocupación por diseñar e implementar estrategias para el abordaje de la cronicidad, derivada, además, del envejecimiento progresivo de la población.

Para dar respuesta a esta demanda, surge la necesidad de formar equipos multidisciplinares, en los que el personal de enfermería tiene un papel fundamental, tanto en la gestión de casos como en el seguimiento y control de pacientes crónicos complejos.  De hecho, como recoge el Centro Español de Investigaciones Sociológicas,  los profesionales de Enfermería son los sanitarios que más confianza transmiten a los pacientes. Esta confianza tiene un impacto social en la población que permite abordar los retos con mayor fuerza.

 

Trabajo del personal de enfermería en el manejo de patologías crónicas

Las competencias de enfermería son amplias y cubren diferentes áreas, como la gestión y coordinación de casos en los programas de atención integrada, la regulación de flujos asistenciales y ser uno de los referentes de los pacientes para el seguimiento de sus patologías. Concretamente en el manejo de enfermedades crónicas, los equipos de enfermería tienen un rol fundamental, en el que destacan los siguientes aspectos: 

  • Autocuidado 
  • Prevención y promoción 
  • Adherencia a las indicaciones terapéuticas 
  • Continuidad Asistencial

 

Uno de los retos más complejos es promover el autocuidado y la autogestión de las enfermedades crónicas.  Desde este punto de vista, el personal de enfermería es un agente clave para ofrecer educación en salud y brindar apoyo y soporte emocional, tanto al paciente como a su familia. Así, establecen relaciones terapéuticas con empatía, confianza y accesibilidad, apoyando en la toma de decisiones. Además, participan de forma activa en proyectos orientados a la prevención y promoción de la salud y al empoderamiento del paciente. 

Otro de los grandes retos de los sistemas sanitarios es brindar una atención sanitaria continua. Diferentes estudios han demostrado que la implementación y mejora de la continuidad asistencial reduce las tasas de institucionalización y mejora la experiencia del paciente. El personal de enfermería gestiona y coordina elementos clave para el desarrollo de esta asistencia continua, como el fortalecimiento de la atención domiciliaria o las estrategias para la continuidad de cuidados entre los diferentes niveles asistenciales.  

Por último, la falta de adherencia terapéutica es otro problema de salud pública, que afecta al 50% de pacientes crónicos polimedicados. Esto produce significativas consecuencias, como una falta de consecución de los objetivos terapéuticos marcados, aumento de la  morbimortalidad, una reducción de la eficiencia sanitaria y un incremento de la carga sociosanitaria. Además, supone uno de los principales motivos de hospitalización y reingresos en estos pacientes, ya que la falta de adherencia deriva en descompensaciones. Enfermería trabaja en los puntos débiles de la adherencia a las indicaciones terapéuticas, realizando formación y educación al paciente y creando de manera paralela una relación de confianza con este.

 

Tucuvi como herramienta de apoyo al personal de enfermería

Actualmente, una de las dificultades que tiene la enfermería para poder llegar a todos sus pacientes crónicos es la falta de recursos y tiempo. De igual manera, la saturación del sistema sanitario impide que el paciente pueda recibir un seguimiento adecuado a su patología, derivando en las consecuencias que se comentaban anteriormente. 

En Tucuvi trabajamos para que todos los pacientes puedan recibir un seguimiento clínico en su hogar. Para esto, desarrollamos herramientas útiles que ayuden a los equipos de enfermería a aumentar la continuidad y acceso a la salud. Nuestro asistente virtual clínico por voz, Lola, permite a los sanitarios centrarse en quienes necesitan una mayor atención, optimizando su tiempo y recursos y planificando los cuidados de forma más eficiente. 

Necesitamos empoderar a los equipos de enfermería con herramientas que se adapten a su práctica clínica habitual y así, poder dar respuesta a los retos y demandas del sistema sanitario.